lunes, 10 de junio de 2019

LA PRODUCTIVIDAD Y LA MITAD PERDIDA

Por: Fernando Cárdenas E.

En las ultimas décadas Latinoamérica ha experimentado con modelos de desarrollo económico sin obtener resultados importantes. A pesar de las múltiples fuentes de recursos naturales de nuestros países, las economías de la región han tenido pobres desempeños económicos en términos de crecimiento cuando se comparan con países similares de otras partes del mundo. 

En un reciente artículo, el área de investigaciones de la firma de consultoría Mckinsey, presenta un análisis de lo que ha pasado en las ultimas 4 décadas y propone algunas soluciones para mejorar el desarrollo y la prosperidad en la región. A continuación resumo sus principales conclusiones y recomendaciones, junto con comentarios basados en nuestra experiencia en Colombia.

El crecimiento económico promedio de Latino América entre los años 2000 y 2016 ha sido del 2.8% muy por debajo del promedio de 4.8% de las otras 56 economías emergentes (sin incluir a China). Según Mckinsey casi tres cuartas partes del crecimiento de Latino américa proviene de incremento en la fuerza de trabajo y tan solo una cuarta parte se debe al 0.8% anual de incremento en la productividad. Esto es preocupante si se tiene en cuenta que el incremento de productividad en los otros países emergentes es 4 veces mayor. Cómo es posible que los países latino americanos con empresas que se vanaglorian de tener áreas avanzadas de innovación y que han venido adoptando las mejores practicas de gestión muestren un incremento de productividad 4 veces menor al de sus pares en otras partes del mundo? Que va a pasar con el crecimiento económico de nuestros países cuando sus fuerzas laborales deje de crecer?

Una parte importante de la explicación de la falta de productividad está en la estructura empresarial. La productividad y la generación de empleo calificado dependen en gran medida de la existencia de mercados y compañías competitivos. Sin embargo, en Latino América, la mayoría de los mercados se caracterizan por una marcada polarización entre muy pocas empresas grandes y con poder dominante y una gran cantidad de empresas pequeñas poco productivas. La mitad perdida, es decir, el segmento de empresas intermedias casi inexistente, explica en gran medida la falta de productividad. Según el estudio de Mckinsey, en América Latina hay pocas firmas, comparando con las otras economías emergentes, que hayan logrado escalar hasta alcanzar ventas superiores a los 50 millones de dólares. Esta mitad perdida es la causa de la falta de dinamismo en la economía. 

Existe una segunda mitad perdida en los países Latino Americanos. Se trata de una clase media de consumidores cuyos ingresos crecientes provenientes de trabajos productivos dinamizan la demanda y la inversión. Esta mitad perdida depende del crecimiento de las empresas medianas productivas y de la productividad. En gran medida los ingresos laborales en nuestros países se han visto afectados por el crecimiento de la oferta laboral y por la baja productividad, lo que ha afectado el desarrollo de la clase media. En Latino América el 90% de menor ingreso en la población, apenas alcanza menos de dos terceras partes del consumo total. Es decir que el 10% de mayores ingresos es quien genera más de una tercera parte del consumo. Estos datos son los peores de todos los mercados emergentes. Es entonces de suponer que el crecimiento de las medianas empresas productivas puede generar puestos de trabajo mejor remunerados, apoyar el desarrollo y crecimiento de la clase media y a la vez aumentar el consumo y la inversión de la economía.   

Para resolver los problemas de estas dos mitades perdidas, es necesario que los gobiernos de la región se comprometan con el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas y con la competencia en los mercados. Según el estudio de Mckinsey, hay tres pilares de política publica que deben ponerse en práctica para mejorar la productividad:

1.     Promover el establecimiento de un ambiente de negocios competitivo que reduzca los costos de entrada, mejore el acceso a financiación y facilite el crecimiento de las medianas empresas. En nuestra experiencia, para que esto ocurra es necesario fortalecer las políticas antimonopólicas, reducir la injerencia de los grandes grupos económicos en la definición de políticas publicas, promover activamente el desarrollo de la industria de capital privado y capital de riesgo y propiciar la creación de competencias en términos de gestión de empresas medianas.  

2.    Mejorar los salarios con base en los aumentos de productividad para fortalecer la clase media y mejorar el consumo y la inversión. En este punto en mi opinión hay que ser muy cuidadosos. La idea no es incrementar los salarios poco productivos de aquellos con mayor poder de negociación, ni subsidiar la ineficiencia laboral. Se trata de crear incentivos que permitan aumentar los salarios de los empleados con base en la productividad efectiva de las empresas.

3.    Promoción de la transformación digital de las empresas y del gobierno. Aquí en nuestra opinión no se trata de realizar inversiones en tecnología per se. Ni de embarcar a las compañías y al gobierno en modas digitales que no conducen clara y concretamente a aumentos en la productividad. Se trata de promover transformaciones digitales a nivel del gobierno y de las empresas con el fin de mejorar la prestación de servicios públicos y empresariales con mediciones objetivas de productividad y calidad. 

CONCLUSIONES 
A pesar de que en América Latina las empresas y los gobiernos han adoptado todas las modas tecnológicas y gerenciales de las ultimas cuatro décadas, la productividad de las economías ha crecido muy poco en comparación con los demás países emergentes. Las condiciones de competitividad, las políticas publicas y las características empresariales de nuestros países, no han ayudado al desarrollo de medianas empresas que crezcan. La falta de productividad no ha permitido mejorar sustancialmente los salarios para fortalecer el desarrollo de una clase media que consuma e invierta. Para salir de esta situación es necesario fortalecer las políticas anti monopolio, mejorar las condiciones de competencia y entrada de nuevas empresas, reducir el poder dominante de las grandes empresas y su influencia en la regulación y política publica, promover el desarrollo de la industria de inversión de riesgo, apostar a la transformación tecnológica y a los salarios con incentivos de productividad. 

¿Será que nuestros gobiernos están alineados con estas soluciones? 

viernes, 10 de mayo de 2019

POR QUÉ ES DIFÍCIL PREDECIR EL TAMAÑO DE LOS NUEVOS MERCADOS?

Por: Fernando Cárdenas E.

Uno de los temas más complicados para un emprendedor e inclusive para los ejecutivos de compañías existentes que pretenden entrar a nuevos mercados, es la definición clara del tamaño y potencial de las oportunidades. Autores como Eddie Yoon y Linda Deeken y el profesor de emprendimiento de MIT, Bill Aulet han estudiado y escrito sobre este tema. En este artículo resumimos sus principales conclusiones.  

¿Cuáles son los principales errores a la hora de cuantificar el potencial y tamaño de los nuevos mercados? 

Hay dos posibilidades de equivocación a la hora de estimar el potencial de mercado de una nueva oportunidad de negocios: 1. La oportunidad se puede subestimar y en muchos casos, por ese motivo se puede inclusive dejar pasar; y 2. El tamaño de mercado se puede sobre estimar y terminar pagando o invirtiendo en exceso, afectando sustancialmente el retorno, hasta obtener en algunos casos, retornos negativos.  En realidad las empresas y los emprendedores, e inclusive muchos de los consultores especializados, comenten este tipo de errores con facilidad. Acertar en la evaluación del tamaño de las oportunidades en nuevos mercados es muy complicado.
Yoon y Deeken después de estudiar cómo se lleva a cabo el análisis de las oportunidades de negocio, concluyen que existen tres errores comunes. 1. Sesgo de confirmación, 2. Pecado por omisión de la pasión del consumidor; y 3. Desestimar los efectos prácticos de la ejecución.   
1. SESGO DE CONFIRMACIÓN: 
Todos los expertos tienen prejuicios en relación con los mercados. Ellos normalmente basan sus conceptos en comparaciones con otros mercados que conocen. El problema es que estos mercados conocidos no necesariamente son comparables con los mercados correspondientes a las nuevas oportunidades, especialmente cuando se trata de compañías realmente disruptivas en donde la línea entre las diferentes categorías no es tan clara. El sesgo de confirmación también está presente en los ejecutivos, que suelen subestimar el tamaño de las oportunidades porque normalmente tienen incentivos relacionados con los negocios existentes o no quieren proponer objetivos demasiado altos que afecten su desempeño.  En otros casos los ejecutivos erran por sobrestimar las oportunidades debido a su presión por mostrar crecimiento o por el deseo de crear o mantener su reputación gerencial.
2. OMISIÓN DE LA PASIÓN DEL CONSUMIDOR: 
Si el ejercicio de evaluación del tamaño  de las oportunidades se reduce a un cálculo matemático, se corre el riesgo de subestimar el mercado. No entender la pasión del consumidor puede traer como resultado, un enfoque estratégico inadecuado y por lo tanto un estimativo de tamaño menor al potencial real. Ejemplos históricos de este error mencionados por los autores, incluyen el Rogaine que se presentó como un producto para la caída del cabello en el mercado masculino, en lugar de un producto para la prevención del adelgazamiento del cabello femenino. Esta estrategia ignoró la pasión de las consumidoras mujeres, su disciplina con el cuidado del cabello y el alto contenido emocional que tiene para ellas esta condición. Otro ejemplo es el Pedialyte que fue posicionado como un producto para controlar la deshidratación de los niños, ignorando que los adultos lo utilizan desde hace tiempo para hidratarse después de tomar licor. Cómo es fácil deducir, el segundo mercado puede ser de un tamaño considerable que no fue incluido en el dimensionamiento de la oportunidad de negocio. 
Algunos productos pueden tener mercados más grandes cuando se cambia de una aproximación de solución al problema a un enfoque basado en la pasión y emoción, con una propuesta de valor de beneficios adicionales.  
3. DESESTIMACIÓN DE EFECTOS PRÁCTICOS DE LA EJECUCIÓN    
El tercer error, y en mi opinión uno de los mas comunes, es el no tener en cuenta las dificultades practicas en la ejecución de las estrategias de expansión de las empresas. Es decir, subestimar lo que hay que hacer para alcanzar en la práctica la participación en el mercado que se calculó. Personalmente soy crítico de las empresas cuya estrategia consiste en definir “MEGAS” retadoras. En la mayoría de los casos que conozco, las empresas definen la propuesta de valor y la “MEGA” pero no saben cómo lograr estos resultados en la práctica, lo que hace que alcanzar el tamaño definido en la “MEGA” probablemente no sea realista. Un análisis de abajo hacia arriba o “bottom up” es el adecuado. Entender los recursos necesarios, la inversión en mercadeo y publicidad y su efectividad, el numero de personas comerciales adecuado, el número posible de visitas y de propuestas, y la conversión en negocios de estas, es lo que en realidad determina que tan realista es alcanzar los resultados estimados.
Es fundamental también entender las diferentes etapas en el ciclo de vida de la categoría, identificando las características de la curva “S” de crecimiento y realizando las inversiones adecuadas en el momento indicado.  Cada curva “S” es diferente pero todas pasan por las mismas etapas: a) Crecimiento temprano lento, b) Crecimiento pronunciado, c) Crecimiento lento en madurez  y d) Declive.  Invertir demasiado en la etapa temprana o en la madurez y declive es un error. De igual manera, invertir muy poco en la etapa de crecimiento pronunciado es una equivocación común. 
CONCLUSIONES
La especialización de los ejecutivos y emprendedores es la principal causa de los tres tipos de errores que se presentan a la hora de dimensionar las oportunidades de nuevos negocios. Todos los “expertos” tanto consultores como ejecutivos de las empresas están sujetos a tener sesgo de confirmación. Para poder evaluar de forma correcta las oportunidades de nuevos negocios, Yoon y Deeken sugieren que las personas combinen tres enfoques. Mirar con microscopio los consumidores y entender su pasión y emoción. Mirar con telescopio y con una visión profunda la industria, su estructura competitiva y la estrategia de la compañía; y mirarse en el espejo, para asegurarse de que los modelos mentales y experiencias anteriores no sesguen la evaluación de los mercados. Para resolver el problema de sesgo de confirmación se requiere profundidad y conocimiento de estrategia y de industria. Para resolver el problema de omisión de la pasión de los consumidores es necesario tener mucha experiencia con los consumidores y conocerlos en su ambiente natural; y para resolver el problema de ejecución es necesario tener experiencia práctica en activación y ejecución de procesos de penetración de mercado. La clave entonces está en conocer nuestras propias limitaciones y sesgos y construir equipos complementarios para dimensionar las oportunidades.  


martes, 9 de abril de 2019

EL CAPITAL RELACIONAL Y EL CRECIMIENTO EMPRESARIAL

Por: Fernando Cárdenas E.

Los economistas y los sociólogos coinciden en que el capital social o capital relacional, entendido como las conexiones y recursos que provienen de las redes de contactos personales de los emprendedores, es muy importante para el crecimiento y para los resultados de los emprendimientos y de las PYMEs.  

¿Que es el capital social y como se puede medir? ¿Cuáles son los componentes del capital social y sus efectos sobre el desempeño de los negocios? ¿Cambian estos efectos según el tamaño y otras características de la empresa y de su entorno? 

1.     ¿CUALES ASPECTOS DE LAS REDES DE CONTACTOS IMPORTAN EN EL CAPITAL SOCIAL? 

Algunos autores se han enfocado en la importancia de la estructura y el tamaño de la red de contactos, otros investigadores consideran mas relevante la fortaleza de las relaciones, para otros la diversidad en el tipo de contactos es lo que interesa, mientras que otros piensan que la posición que tengan los emprendedores dentro de la red es lo que define la relevancia del capital social. Este tema de cuales son las dimensiones del capital social que realmente tienen impacto sobre el desempeño de las PYMEs es aún fuente de intenso debate en la literatura académica. En un estudio realizado por Stam, Arzlanian y Elfring, los autores comparan y analizan las investigaciones más relevantes al respecto y muestran las conclusiones que presentamos en este artículo.  
Según los autores de este estudio, los efectos en el desempeño de las empresas de las redes de contacto débiles (aquellas con las personas no cercanas) son menos importantes. La posición del emprendedor en la red en lo que se conoce como huecos estructurales (el emprendedor es quien conecta grupos diferentes) influye positivamente en el retorno y desempeño de las compañías. Pero la diversidad de la red es la que muestra tener mayor impacto. Los efectos del capital social en el desempeño dependen de la edad de las firmas, del tipo de industria, del contexto institucional y de las medidas que se utilicen de capital social y de desempeño.  
2.     ¿CÓMO SE MIDE EL CAPITAL SOCIAL? 

Según Peter Witt, una de las limitaciones de los estudios de capital social es el hecho de que los estudios requieren datos cuantitativos de un concepto que es esencialmente de naturaleza cualitativa. El capital social se mide utilizando los siguientes conceptos: Tamaño de la red, número de contactos fuertes, número de contactos débiles, participación en huecos estructurales y diversidad de la red. 
El tamaño de la red generalmente se mide como el número de conexiones que tienen los fundadores o los directivos de los emprendimientos. Es decir el número de personas o entidades en la red con las cuales la empresa o los empresarios conversan acerca del negocio. 
El número de contactos fuertes corresponde a aquellos contactos que tienen un alto grado de contenido emocional como los familiares y amigos. El número de contactos débiles corresponde a aquellas relaciones que no tienen un contenido emocional importante y que se basan principalmente en decisiones racionales, como aquellas relaciones con colegas o de trabajo, proveedores, clientes, instituciones y gremios.   
El concepto de huecos estructurales fue originalmente desarrollado por Ronald Stuart Burt. Un individuo que actúa como mediador entre dos o mas grupos de personas puede obtener una ventaja competitiva. La posición de una persona que sirve como puente entre grupos distintos, que no están conectados entre si, le permite ser un “gate keeper” o “Portero” que abre o cierra la puerta a información valiosa entre grupos. La participación en huecos estructurales se mide como el numero de estos puentes. Un puente se define como una relación entre dos o más grupos de individuos en la que no hay conexión entre ellos sino a través del emprendedor o los directivos de la empresa analizada. 
La densidad de la red según Niemeijer, se mide como el número de conexiones que tiene realmente la empresa dividido por el número máximo posible de conexiones que podría tener esa empresa.   
3.     ¿CUALES FORMAS DE CAPITAL SOCIAL SON MÁS BENEFICIOSAS DEPENDIENDO DE LA ETAPA EN EL CICLO DE VIDA DE LAS EMPRESAS?

Los autores encuentran que la etapa en el ciclo de vida de la empresa influye en la efectividad del capital social sobre el desempeño. En otras palabras, el tipo de relaciones que ayudan al crecimiento y a la rentabilidad, depende de la etapa en la que se encuentra la compañía. Contrario a la intuición, el efecto de las relaciones de mayor fortaleza (emocionales) es mayor para las empresas de mayor edad que para las más nuevas. El efecto de las relaciones débiles (racionales) es mayor para las empresas nuevas que para las empresas de mayor edad. 
El efecto de la posición en los huecos estructurales en el desempeño es mayor para las empresas mas jóvenes. La diversidad de la red muestra un efecto mucho más importante en el desempeño de las empresas nuevas que en las viejas. Esto puede explicarse porque los emprendedores en etapa temprana necesitan una mayor variedad de contactos y conexión entre redes diferentes para conseguir financiación, abrir nuevos mercados, desarrollar proveedores y atraer talento. Las relaciones en esta etapa no son tan estrechas, ni de tanta frecuencia de contacto y además son mucho más heterogéneas.  
4.     ¿QUÉ CARACTERISTICAS DE LA INDUSTRIA Y DEL ENTORNO INFLUYEN EN EL EFECTO DEL CAPITAL SOCIAL SOBRE EL DESEMPEÑO DE LAS EMPRESAS? 

Las empresas de alta y baja tecnología: Los efectos sobre el desempeño de las relaciones fuertes (emocionales) y de las relaciones débiles (racionales), son algo mayores para las empresas de alta tecnología que para las empresas poco tecnológicas. Sin embargo, estas diferencias no son estadísticamente significativas. El efecto de los huecos estructurales es mayor en las empresas intensivas en tecnología. Lo mismo sucede con el efecto de la diversidad de los contactos sobre el desempeño de las empresas. Este es mucho mayor para el caso de las empresas intensivas en tecnología.  

El estudio también analiza la diferencia en importancia de los factores de capital social sobre el desempeño, para economías establecidas y economías emergentes. El análisis de los autores revela que el efecto de las relaciones fuertes (emocionales) sobre el desempeño de las empresas es mucho mayor en las economías emergentes, lo que posiblemente se debe a pocas fuentes de capital de riesgo y dificultades en acceso a capital.  El efecto de las relaciones débiles (racionales) es mayor en las economías establecidas. Las diferencias en el efecto de la posición en los huecos estructurales no son estadísticamente significativas y por lo tanto no se puede concluir de este estudio que esta posición tenga mayor impacto en uno de los tipos de economía. 

Finalmente el estudio concluye que la diversidad de la red sobre el desempeño de las empresas es significativamente mayor en las economías establecidas que en las economías emergentes.

CONCLUSIONES
El capital relacional en los países en vía de desarrollo es fundamental para el crecimiento y el desempeño de las PYMEs. Las redes de conexiones facilitan que los emprendedores tengan acceso a nuevas oportunidades de negocio, permiten obtener recursos por debajo de los precios de mercado y contribuyen a construir reputación y legitimidad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que además de los beneficios mencionados, la construcción y el mantenimiento de las redes de contactos, demandan tiempo y recursos lo que implica un costo de oportunidad para los emprendedores.  Por esto es importante entender bien cuales son los esfuerzos que valen la pena, según la industria, el tamaño y edad de las empresas y el contexto en el que se mueven, antes de dedicarse a la construcción de las redes de relaciones que conforman el capital social. En otras palabras las empresas y emprendimientos tienen que ser inteligentes y estratégicos a la hora de definir cuales relaciones son importantes para su desempeño. No se trata de “Networking”  sino de “Smart networking”. 


lunes, 11 de marzo de 2019

PROMOVER QUE MUCHAS PERSONAS SE VUELVAN EMPRENDEDORES ES UNA MALA POLITICA


Por: Fernando Cárdenas E.

En los últimos años hemos visto un gran auge en las políticas públicas de los países en vía de desarrollo relacionadas con la promoción del emprendimiento. Sin profundizar demasiado, muchos gobiernos y entidades que fijan política pública, creen ciegamente en el mito de que los emprendimientos son la solución mágica a los problemas de crecimiento y desarrollo de las economías emergentes. Creen que estos son la fuente ineludible de innovación, productividad y generación de empleo. Como consecuencia de esto ponen en práctica políticas de promoción, subsidios, beneficios y créditos destinados a la creación de nuevas empresas. Sin embargo, Scott Shane, reconocido profesor e investigador en temas de emprendimiento, muestra como la creencia popular de que promover el emprendimiento y estimular más y más personas para que creen nuevas empresas es una mala decisión de política pública. Esto no ayuda a mejorar el crecimiento económico, ni garantiza la generación de mucho empleo. ¿Por qué promover el emprendimiento y la creación de empresas no es la panacea que creemos para la generación de empleo y el crecimiento económico?

Esta posición de Shane puede parecer ilógica y contraria a las creencias populares. Al fin y al cabo hay muchas compañías que hoy son grandes, que fueron emprendimientos hace algunos pocos años, que tienen un gran impacto en la generación de empleo y contribuyen de forma importante al desarrollo económico. Sin embargo, para que la generación de nuevas empresas contribuya positivamente al crecimiento económico, estas empresas tienen que ser más productivas que las existentes en la economía. El problema es que en la mayoría de los casos esto no es verdad. Varios estudios muestran que la productividad de las empresas incrementa con la edad. Esto significa que desde el punto de vista del crecimiento económico seria mejor crecer las firmas existentes que crear empresas nuevas. De hecho, investigaciones de varios economistas, entre ellos Noorderhaven, muestran como a medida que los países aumentan su ingreso per capita, la tasa de creación de nuevas empresas disminuye en lugar de aumentar, las empresas en promedio son de mayor tamaño y los salarios tienden a crecer. También está claro que la estructura empresarial cambia a medida que los países se desarrollan pasando de la agricultura a la manufactura y después a servicios intensivos en conocimiento.

Hay gran evidencia que muestra que en aquellas economías en las que los gobiernos intervienen para promover activamente la creación de nuevas empresas y estimulan artificialmente la entrada de empresas en industrias con bajas barreras de entrada, hay altas tasas de mortalidad y el impacto sobre el crecimiento y el desarrollo no es el deseado. Según Shane, el emprendedor típico es muy malo a la hora de seleccionar las industrias y termina escogiendo aquellas en las que es más fácil entrar y no las que tienen alto potencial de creación y captura de valor. Es por esto que las tasas de mortalidad de las empresas en países en desarrollo con grandes incentivos al emprendimiento son mayores. Por otra parte, las personas que mejor responden a los incentivos al emprendimiento y crean nuevas compañías, no son los mejores emprendedores. Normalmente la mayor respuesta a los incentivos al emprendimiento viene de personas desempleadas o muy jóvenes con bajo costo de oportunidad y estos generalmente no son los mejores emprendedores.

Shane afirma que los trabajos generados por las nuevas empresas tienen una menor probabilidad de existir en el mediano plazo. Un estudio realizado por Zoltan y Armington muestra por ejemplo que la probabilidad de que los empleados generados por nuevas empresas de servicios en Estados Unidos se mantengan después de 4 años es 13% menor que para los empleos generados en las mismas empresas existentes. Para el caso de manufactura esta cifra es de 20%. 

¿Cual es entonces la política pública adecuada?
Si claramente no es adecuado promover el emprendimiento masivamente, ni generar muchas nuevas empresas, cual es entonces la política adecuada?  La respuesta según Shane es clara. Deberíamos dejar de subsidiar la creación de empresas típicas y concentrar los esfuerzos en un subconjunto de empresas con alto potencial de crecimiento. El crecimiento económico y la generación de empleo no es un problema masivo ni alto numero de empresas. Es un problema de calidad de los emprendimientos y de su potencial de crecimiento.  Un porcentaje muy pequeño de las empresas que se crean son las que contribuyen al crecimiento y al empleo. Según la asociación de capital de riesgo de Estado Unidos, los fondos de capital de riesgo invirtieron entre 1970 y 2003 en un promedio de 820 empresas por año de más de 2 millones de empresas que se crean. Es decir en un 0.041% de las empresas creadas por año. Según esta misma asociación las empresas financiadas por los fondos de capital de riesgo empleaban en 2003, 10 millones de personas, equivalentes a casi el 10% de la fuerza de trabajo privada. Estas empresas generaron ventas en ese mismo año por $1.8 trillones de dólares, cerca del 10% de todas las ventas de todos los negocios en Estados Unidos. Según los profesores de Harvard e investigadores del tema de capital privado Gompers y Lerner, el 20% de todas las compañías listadas en bolsa en Estados Unidos son empresas que fueron financiadas por la industria de capital de riesgo.  Parece claro entonces que el 0.041% de las empresas creadas, estas empresas seleccionadas por los gestores de capital de riesgo, generan mejores resultados en crecimiento económico y en generación de empleo.  
CONCLUSIONES
En lugar de ingenuamente creer que promover y subsidiar el emprendimiento en grandes volúmenes es la solución para crecer y desarrollar nuestros países, deberíamos reconocer que solo unas selectas empresas son las que tienen este impacto. Los gobiernos y las entidades que dictan política publica deberían dejar de gastar recursos para promover masivamente el emprendimiento y concentrarse en los emprendimientos y emprendedores de alto potencial de crecimiento y en desarrollar la industria de capital de riesgo. Menos marketing y publicidad que motive a emprendedores típicos y mas gestión concentrada en emprendimientos con alto potencial de innovación y de crecimiento. Pero ojo, la innovación no es sinónimo de tecnología. Ni el alto crecimiento significa olvidar los negocios adecuados para resolver los problemas de nuestros países. Se trata de apoyar buenos emprendedores, capacitados y con emprendimientos preparados para crecer con base en ventajas competitivas claras y sostenibles. No podemos olvidar tampoco las inversiones necesarias para crecer las empresas existentes, aquellas que tienen también alto potencial de crecimiento con base en innovación y productividad. Menos vallas, eventos y marketing, menos subsidios a emprendimientos típicos, más recursos de inversión enfocados a los mejores emprendimientos y emprendedores, y al desarrollo de la industria de capital de riesgo. Mucho menos popular pero claramente más efectivo.


jueves, 7 de febrero de 2019

LA RELACIÓN UNIVERSIDAD-EMPRESA-ESTADO NO ES SUFICIENTE PARA LA INNOVACIÓN

Por: Fernando Cárdenas E.

Existe bastante evidencia de que los ecosistemas de emprendimiento e innovación tienen características que dependen de la geografía. Es decir, que en el proceso de promoción del emprendimiento y la innovación, la localización es muy importante. Para que un ecosistema de este tipo se desarrolle es fundamental contar con la activa participación de 5 actores. A diferencia de lo que se cree y tradicionalmente se ha ensayado en nuestros países, la relación Universidad-Empresa-Estado, no es suficiente para que se genere un ecosistema de innovación. Estudios recientes realizados en MIT acerca del desarrollo de la innovación y el emprendimiento analizan cuales son estos 5 actores y su aporte al desarrollo de los ecosistemas. 

Si bien hay muchos lugares diferentes a Silicon Valley en donde se han venido desarrollando ecosistemas exitosos de innovación y emprendimiento, es importante tener claridad de que a diferencia de lo que afirma el aclamado autor Thomas L. Friedman en su best seller “El mundo es Plano”, el mundo de los ecosistemas de innovación y emprendimiento no es tan plano como quisiéramos. No todas las ciudades del mundo son ejes de innovación. La innovación está concentrada en algunas ciudades del planeta en las que se dan unas condiciones propicias para su desarrollo y en donde las políticas publicas son claras y consistentes en fomentar el desarrollo y la participación de 5 actores claves: 1. Universidades, 2. Empresas, 3. Estado, 4. Emprendedores e 5. Inversionistas de capital de riesgo. Según Fiona Murray y Phil Budden, profesores de MIT,en la nueva economía global, el mundo de la innovación no es plano. Hay un numero de ecosistemas de innovación que tienen una ventaja comparativa especial que los hace apoyar el emprendimiento basado en innovación.  Antes de profundizar en el papel de estos cinco actores vale la pena detenernos en el concepto de ecosistema. ¿Que es un ecosistema? 

La palabra ecosistema, originaria de la biología y la ecología, se refiere a una comunidad biológica de organismos que interactúan entre si y con su entorno físico. El término se ha generalizado para definir una red compleja o un sistema interconectado de actores.  Es interesante notar que en ninguna parte de la definición se habla de que el sistema o la red compleja tenga dueño o de que éste deba ser liderado por alguien, concepto que en muchos de nuestros países parece no estar muy claro. Un ecosistema por definición evoluciona por si mismo con base en las interacciones de los actores que lo conforman y de los elementos del entorno en el que se desarrolla. Es dinámico por su naturaleza y tiene vida propia definida por los actores que lo conforman. 


LOS 5 JUGADORES CLAVES:

Los ecosistemas de clase mundial, tienen adicionalmente al concepto de Universidad-Empresa-Estado, muy promulgado en nuestros países, una participación muy activa de los emprendedores y de los inversionistas de capital de riesgo y no son liderados por el estado ni por los grandes empresarios. La participación de los emprendedores que basan sus empresas en innovación es esencial. Estos son los que están desarrollando las empresas del futuro. No tiene sentido que los ecosistemas estén exclusivamente orientados por los empresarios del pasado. En especial en nuestros países en vía de desarrollo en donde la mayoría de estos empresarios pertenece a sectores industriales de la época de la postguerra. ¿Cómo puede ser innovador y propiciar el emprendimiento un ecosistema en donde sus únicos participantes son las compañías de hoy? ¿O en nuestro caso las compañías de hace 80 años?  El ecosistema tiene que tener una presencia muy activa de los lideres que están construyendo las empresas del futuro. 

¿Pero cómo se van a financiar estas nuevas empresas innovadoras? Un ecosistema de emprendimiento sin inversionistas de riesgo no tiene futuro. Murray y Budden definen los actores de capital de riesgo como una categoría más amplia, que no solo incluye los fondos de capital de riesgo, sino también a los inversionistas de etapa temprana como los familiares y amigos, los ángeles inversionistas y los financiadores de deuda. Lo importante en mi opinión no es el vehículo o la estructura jurídica del inversionista, sino su preparación para el proceso de filtro, selección e intervención de empresas, su conocimiento de las herramientas de gestión y de los mecanismos de inversión. Además, es particularmente importante su aporte y acompañamiento post-inversión. Aquí vale la pena resaltar, que tanto los problemas como las herramientas y soluciones de las empresas en sus diferentes etapas del ciclo de vida son muy diferentes y por lo tanto la experiencia y preparación de estos inversionistas puede hacer gran diferencia entre el éxito y el fracaso de los emprendimientos.   

Ahora bien, las empresas existentes tienen también un papel importante a jugar dentro del desarrollo de estos ecosistemas. Deben cambiar el modelo tradicional de investigación y desarrollo interno por un modelo que permita aprovechar la capacidad de experimentación de los emprendedores y de las universidades para validar o negar hipótesis de nuevos productos, servicios o modelos de negocio. Adicionalmente, los gobiernos y las grandes empresas son los principales demandantes de tecnología, productos y servicios. Es entonces clave que ambos den oportunidades de satisfacer sus demandas a la oferta de los emprendedores y de las nuevas compañías innovadoras. Esto suena lógico y simple pero implica que los ejecutivos y funcionarios de las empresas y del sector publico aprendan a tomar riesgos que muchas veces no han estado acostumbrados a tomar en sus procesos de compras y  contratación. 

CONCLUSIONES
La innovación se da en sistemas complejos y por lo tanto no hay formulas mágicas ni es posible copiar las experiencias de otros ecosistemas como Silicon Valley. Por lo tanto las políticas publicas que propicien su desarrollo deben entender las realidades locales y ser multifacéticas para lograr los efectos deseados.  Las políticas publicas deben propiciar y motivar la participación de diferentes entidades y unidades estatales y promover la participación de los 5 actores necesarios para el desarrollo de los ecosistemas de innovación y emprendimiento. Es especialmente importante complementar la tradicional triada Universidad-Empresa-Estado con los emprendedores y los inversionistas de capital de riesgo pues no hay evidencia de ecosistemas exitosos sin la participación activa de estos dos actores.