Por: Fernando Cárdenas E.
¿En el mundo actual de la inteligencia artificial y del machine learning cómo afecta el creciente uso de las tecnologías de datos por parte de los intermediarios financieros la asignación de capital hacia la innovación?
Un reciente artículo publicado en el Review of financial studies de Maxime Bonelli del London Business School nos ayuda a entender esta asignación de capital y nos sirve para ver que pueden hacer las PYMEs en nuestros mercados en vía de desarrollo.
Cuando los datos cambian el proceso de inversión
En un entorno donde muchas decisiones empresariales todavía se toman por intuición, el investigador de este artículo muestra algo importante: cuando los inversionistas se vuelven más orientados a los datos, no solo invierten más, sino que también seleccionan mejor a las empresas con mayor potencial de desempeño futuro. Esto significa para las pymes en Colombia y otros mercados en desarrollo, que organizar, digitalizar y hacer visible la información del negocio puede aumentar su capacidad de atraer capital y de crecer.
El estudio analiza fondos de venture capital y startups, y encuentra que los inversionistas que adoptan tecnologías de análisis de datos incrementan su número de inversiones y sus activos bajo gestión, sin cambiar mucho su foco sectorial o de etapa. Sin embargo, estos inversionistas orientan más recursos hacia startups que pueden evaluarse mejor mediante datos históricos y señales cuantificables, incluyendo empresas con mayor parecido a su historial de inversión, es decir, compañías cuyas descripciones y características reflejan negocios más fáciles de comparar con patrones previos. Esto significa que mientras más se parezcan las nuevas oportunidades de inversión o financiación a las empresas exitosas del pasado, mayor probabilidad tendrán de recibir recursos.
¿Pero qué pasa con la innovación?
El artículo muestra un resultado clave: las startups y empresas con mayor similitud con el éxito pasado tienden a estar menos asociadas con innovación futura. En particular, los resultados indican que esas empresas tienen menor probabilidad de presentar nuevas solicitudes de patentes y de acumular patentes más citadas, lo que sugiere que los modelos de negocio más “parecidos” a lo ya conocido suelen ser menos innovadores que los menos similares.
Al mismo tiempo, el estudio encuentra que los VC orientados a los datos no solo aumentan sus inversiones en general, sino que también incrementan especialmente su apoyo a startups con características más similares a los patrones históricos, y esas inversiones tienen mayores probabilidades de sobrevivir y recibir inversiones subsecuentes. La implicación es importante: la adopción de herramientas de datos mejora la capacidad de detectar proyectos viables y escalables, pero no necesariamente promueve la innovación radical; más bien parece favorecer negocios más entendibles, menos inciertos y con trayectorias más predecibles.
Lectura para las pymes
Para una pyme, esto tiene una doble lectura. Por un lado, usar mejor los datos, estandarizar procesos y documentar resultados ayuda a financiar el crecimiento y a reducir la percepción de riesgo. Por otro lado, si la empresa solo se adapta a lo que ya funciona y no desarrolla capacidades de exploración, puede volverse más financiable pero menos innovadora.
En otras palabras, la disciplina de datos puede impulsar productividad y acceso a capital, pero la innovación requiere algo adicional: experimentación, diferenciación y creación de nuevas soluciones. Por eso, una pyme competitiva no debería limitarse a mostrar eficiencia; también necesita evidenciar inversión en aprendizaje, desarrollo de productos, mejoras de procesos y capacidad de adaptación.
Implicaciones para Colombia
En Colombia, donde muchas pymes operan con baja formalización y poca trazabilidad, el mensaje es especialmente relevante. Las empresas que quieren crecer deben construir una base de información mínima pero robusta: ventas, márgenes, productividad laboral, rotación, indicadores de retención y evidencia de innovación, como nuevos productos, mejoras de proceso o digitalización. Esa combinación permite mejorar tanto el acceso a financiamiento como la gestión estratégica de la empresa.
Pero el artículo también sugiere una advertencia: una empresa puede volverse más atractiva para inversionistas sin volverse necesariamente más innovadora. Por eso, en sectores como construcción, manufactura ligera, servicios empresariales y comercio, la estrategia debe equilibrar eficiencia y novedad, para no caer en una lógica de “crecer haciendo más de lo mismo”.
La digitalización de la información ayuda a reducir asimetrías y a mejorar el acceso a capital, pero no sustituye la capacidad innovadora. Las empresas que sobreviven y atraen recursos suelen ser las que pueden ser evaluadas con claridad; las que transforman el mercado son las que, además, introducen algo nuevo o mejor.
Para los emprendedores y directivos, esto implica que la estrategia debe combinar dos agendas: una de credibilidad financiera y otra de diferenciación innovadora. La primera abre la puerta del financiamiento; la segunda sostiene el crecimiento de largo plazo.
Desde el punto de vista de la política pública para el crecimiento empresarial, el articulo también sugiere dos caminos diferentes. Una primera política pública que promueva la reducción en la asimetría de información entre las empresas y los inversionistas y financiadores, apoyando la gestión trasparente de la información. Pero por otro lado, es necesario promover el desarrollo de la industria de capital de riesgo con el objetivo de fortalecer las capacidades de financiación del crecimiento emprendedor de alto impacto, con profesionales que tengan capacidades para analizar modelos de negocio innovadores y financiar el crecimiento disruptivo y la creación destructiva que tanto necesitamos en nuestro país.
Recomendaciones prácticas
Para convertir estas ideas en acción, una pyme puede empezar con cinco pasos simples:
• Formalizar su información financiera y operativa.
• Definir indicadores clave de productividad y crecimiento.
• Estandarizar su narrativa empresarial con datos verificables.
• Digitalizar procesos comerciales, contables y de clientes.
• Medir e impulsar la innovación con indicadores de nuevos productos y modelos de negocio, mejoras de proceso y aprendizaje organizacional.
Estas acciones no solo mejoran la gestión interna; también aumentan la probabilidad de ser vista como una empresa de calidad por inversionistas y financiadores. En términos simples, la pyme que aprende a contar su historia con datos gana una ventaja competitiva real, pero la que además innova crea valor más difícil de imitar.
Conclusión
La gran conclusión del artículo es que los datos no reemplazan el criterio empresarial, pero sí amplifican la capacidad de detectar y financiar mejores oportunidades. Para las pymes colombianas y de mercados emergentes, eso implica que la productividad, la trazabilidad y la disciplina informacional ya no son solo buenas prácticas administrativas: son activos estratégicos. Al mismo tiempo, el estudio sugiere que la innovación no surge automáticamente de tener más datos; requiere de una apuesta deliberada por crear algo distinto, no solo por optimizar lo existente y esto representa un reto adicional para los empresarios y emprendedores al comunicar adecuadamente sus oportunidades de inversión para que sean detectadas por los inversionistas y financiadores.