jueves, 11 de junio de 2026

CAPACIDADES DINÁMICAS: FUNDAMENTOS PARA PYMES

 CAPACIDADES DINÁMICAS: FUNDAMENTOS PARA PYMES 

Por: Fernando Cárdenas E.

En el mundo moderno caracterizado por entornos globales con innovación rápida, las PYMEs deben desarrollar no solo eficiencia operativa sino capacidades dinámicas: rutinas y decisiones que les permitan detectar oportunidades, capturarlas y reconfigurar recursos cuando cambian las reglas del juego. Como lo plantea David J. Teece en un artículo muy relevante publicado en 2007 en el Strategic Management Journal: “Las capacidades dinámicas permiten a las empresas crear, implementar y proteger los activos intangibles que sustentan un retorno empresarial superior a largo plazo”. ¿Qué sugiere la teoría de las competencias dinámicas de Teece? y ¿Cómo podemos utilizarla de forma práctica en las PYMEs en países en vía de desarrollo?  

Qué dice la teoría en un resumen útil para gerentes

Teece afirma que la empresa sostenible no es solo un conjunto de recursos, sino un sistema capaz de crear, desplegar, proteger y renovar activos intangibles como conocimiento, reputación, relaciones, diseño organizacional y capacidad de coordinación. El artículo resume este proceso en tres grandes capacidades: sensing (detectar), seizing (capturar) y transforming/reconfiguring (transformar). 

Esto rompe con la visión más estática de la estrategia de Porter, basada en elegir una industria atractiva, posicionarse y defenderse de la competencia. Para Teece, la empresa también moldea su entorno: desarrolla nuevos mercados, articula ecosistemas, diseña modelos de negocio y coordina complementos, proveedores, clientes e instituciones. Esa es una enseñanza potente para pymes que quieren dejar de reaccionar y empezar a ser dueños de su propio destino. 

“Las capacidades dinámicas permiten a las empresas crear, implementar y proteger los activos intangibles que sustentan un rendimiento empresarial superior a largo plazo.”

¿Qué significa esto para una pyme?

Para una pyme, “capacidad dinámica” no significa contratar consultoría sofisticada ni invertir grandes sumas en I+D. Significa tener rutinas concretas para observar el mercado, aprender del cliente, tomar decisiones de inversión con criterio y ajustar la organización sin esperar a que una crisis obligue a hacerlo. En el fondo, se trata de pasar de administrar el día a día a orquestar el negocio con visión de mediano plazo. 

En Colombia esto es crucial porque muchas pymes operan con márgenes estrechos, alta informalidad y dependencia de pocos clientes o canales. En ese contexto, una empresa puede ser técnicamente eficiente y aun así fracasar si no detecta cambios en la demanda, no adapta su propuesta de valor o no construye relaciones complementarias con aliados, distribuidores, plataformas o instituciones. 

Tres lecciones prácticas

Primero, las pymes deben institucionalizar el escaneo del entorno. Teece insiste en que detectar oportunidades no puede depender de la intuición de una sola persona; debe convertirse en un proceso organizacional que recoja información de clientes, proveedores, tecnología y competencia. En una pyme esto puede traducirse en reuniones mensuales de mercado, observación de los clientes en su ambiente natural, monitoreo de quejas y sugerencias, seguimiento de tendencias sectoriales y conversaciones sistemáticas con aliados. 

Segundo, la empresa debe saber capturar oportunidades con un modelo de negocio claro. El artículo subraya que innovar técnicamente no garantiza el éxito comercial si no existe una arquitectura de ingresos y costos que capture valor. Para una pyme, esto implica definir con precisión los segmentos que atiende, cómo cobra, qué canales utiliza, qué actividades hace internamente y cuáles terceriza. 

Tercero, la organización debe ser capaz de cambiar sin perder coherencia. Teece muestra que las empresas que envejecen mal suelen quedar atrapadas en rutinas, jerarquías y sesgos que protegen lo viejo y castigan lo nuevo. En las pymes, esto suele verse cuando el negocio sigue usando procesos manuales, estructuras demasiado centralizadas o decisiones basadas en “cómo siempre se ha hecho”. 

Aplicación en Colombia

En Colombia, las capacidades dinámicas son particularmente relevantes para pymes de construcción, manufactura ligera, servicios empresariales, agroindustria, comercio y tecnología. En estos sectores, el entorno cambia por la volatilidad de costos, la presión competitiva, la digitalización y la necesidad de mejorar productividad sin perder flexibilidad. La empresa que aprende a combinar activos tangibles e intangibles, y a coordinarse con aliados, tiene más probabilidad de ser rentable y entregar retornos adecuados a sus accionistas o dueños. 

También hay una lección institucional importante. Teece enfatiza que las empresas no actúan solas: dependen de ecosistemas formados por reguladores, universidades, proveedores, clientes, estándares y reglas de juego. Para una pyme colombiana, esto significa que la productividad no depende únicamente del esfuerzo interno; también depende de conectarse con cámaras de comercio, programas de innovación, centros de desarrollo empresarial, universidades y las cadenas de valor locales y globales. 

Riesgos frecuentes

El artículo advierte sobre varios sesgos que frenan la renovación: aversión al riesgo, exceso de confianza, sesgo “anti-canibalización” y persistencia de programas o rutinas que ya no crean valor. En términos sencillos, muchas empresas no fracasan por falta de talento, sino por proteger demasiado el negocio actual y pensar muy poco en el futuro. 

Ese problema es común en pymes familiares o dirigidas de forma muy centralizada. Cuando el dueño concentra todo, la empresa puede volverse rápida para operar, pero lenta para aprender. Teece sugiere que la descentralización inteligente, la autonomía local y la coordinación flexible mejoran la capacidad de respuesta. 

Conclusiones para pymes

La gran enseñanza del artículo es que la competitividad sostenible no nace solo de “hacer bien las cosas”, sino de aprender, adaptar y recombinar continuamente lo que la empresa sabe y lo que la empresa tiene. Para las pymes colombianas y de economías en desarrollo, esto implica invertir no solo en maquinaria o ventas, sino también en capacidades de diagnóstico, decisión, coordinación, alianzas y rediseño organizacional. 

Si una pyme quiere crecer de manera más resiliente, debería preguntarse con regularidad: ¿qué señales del mercado estamos ignorando?, ¿qué oportunidades estamos viendo, pero no estamos capturando?, ¿qué rutinas ya dejaron de servir?, y ¿qué activos intangibles necesitamos construir para sostener la productividad y la rentabilidad? Esa es, en esencia, la agenda práctica que deja Teece. 



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