martes, 12 de noviembre de 2019

LAS BOLSAS ALTERNATIVAS Y LA CREACIÓN DE NUEVAS EMPRESAS


Por: Fernando Cárdenas E.

Las bolsas de valores juegan un papel muy importante en el desarrollo de la industria de capital privado y en la creación de empresas. La expectativa de liquidez futura que genera un mercado de títulos de capital tiene un efecto positivo sobre la creación de nuevas empresas. En el caso de los mercados en desarrollo su efecto sobre las PYMEs, puede ser muy importante. ¿Qué papel puede jugar una bolsa alternativa especializada en PYMEs en la creación de nuevas empresas? ¿Por qué este tipo de soluciones puede tener efectos positivos sobre el desarrollo económico de nuestros países? ¿Por qué no lo hemos hecho en países como Colombia?    

En un resiente artículo publicado en mayo de este año en el Journal of Evolutionary Economics,  Valerie Revest y Alessandro Sapio estudian el efecto que ha tenido la bolsa alternativa de Londres AIM (la bolsa alternativa junior más antigua del mundo) sobre la creación de nuevas empresas. A continuación, presento las principales conclusiones y la discusión sobre las posibles implicaciones de las bolsas alternativas para PYMEs en relación con el desarrollo de nuestros países emergentes. 

Normalmente las empresas en etapa temprana no tienen acceso a financiación para el crecimiento. La banca tradicional no es la solución adecuada para financiar este crecimiento debido a las asimetrías de información y al alto grado de incertidumbre inherente a este tipo de empresas. 

Los mercados bursátiles junior (mercados con menor regulación que atienden a las pequeñas capitalizaciones) pueden facilitar la financiación de las PYMEs. En los últimos 20 años, los países desarrollados han seguido cada vez más un proceso de reducción en la regulación financiera, rebajando los requisitos de admisión e información de las empresas demandantes de capital. Las organizaciones internacionales, como el Banco Mundial y la Comisión Europea, ven a los mercados bursátiles junior como una forma efectiva para resolver el problema de acceso a financiación que enfrentan las PYMEs, y recomiendan el desarrollo de estos mercados. Varios países en vía de desarrollo han creado este tipo de mercados para facilitar las ofertas publicas pequeñas, debido a la importancia que tienen las PYMEs para sus economías. Según los autores de esta investigación, a finales de 2017, 6.807 empresas cotizaban en 33 mercados de PYMEs con una capitalización de mercado total de más de USD 1.3 billones. Colombia no es uno de estos, a pesar de que desde hace mas de 20 años se ha venido hablando del tema. 

La AIM  (bolsa alternativa de Londres) es la más antigua del mundo y la de mayor capitalización bursátil en su genero. Las empresas que participan de esta bolsa tienen menores requerimientos de información, menores requisitos regulatorios y menos costos para listarse.  La pregunta relevante es entonces sí la creación de estas bolsas alternativas como la AIM ha traído o no beneficios para la economía en términos de creación de empresas y desarrollo del emprendimiento.

Según los expertos, la desregulación de la cotización en el mercado de valores permite una mayor reutilización del capital y por lo tanto, una mayor disponibilidad de fuentes financieras para las nuevas empresas. Estos mercados de valores incentivan la creación de empresas innovadoras debido a que la expectativa de liquidez en el futuro estimula la entrada de capital en las primeras etapas de los negocios. Adicionalmente, la mayor profundidad de los mercados bursátiles junior tiene un impacto positivo sobre el crecimiento en aquellas industrias y economías que dependen más de las PYMEs. 

Para validar esto, Revest y Sapio analizan la creación de nuevas empresas en el Reino Unido en función de los recursos de ofertas publicas iniciales en la AIM y de las inversiones de capital de riesgo. Encuentran, todo lo demás igual, que aquellas industrias que utilizaron recursos de la AIM o que tienen mayor número de compañías listadas en esta bolsa, presentan mayor generación de nuevas empresas. Lo mismo sucede con los sectores donde hay mayor inversión de capital de riesgo. Por el contrario, aquellos sectores con mayores ofertas publicas en el mercado principal de valores, muestran menor número de entrada de nuevas compañías. La bolsa AIM ha mostrado tener un efecto positivo sobre la generación de empresas. Aun falta investigación para estudiar el efecto en el crecimiento y duración de estas empresas para tener un panorama completo de su efecto en el desarrollo económico.  

CONCLUSIONES

El acceso a financiación es uno de los principales determinantes de la creación de nuevas empresas. Las restricciones de financiación limitan la formación de empresas y además disminuyen la probabilidad de supervivencia de las existentes. Los mercados de valores alternativos/junior, la industria de capital de riesgo y el crowdfunding, pueden reducir las barreras financieras de entrada y facilitar la creación e inclusive la subsistencia de las PYMEs. Estas empresas son fundamentales para la innovación, el empleo y en general el desarrollo de las economías emergentes. La alta dependencia de mercados bursátiles tradicionales y poco profundos, reduce la creación de empresas nnuevas y mantiene la concentración de los ya altos poderes dominantes en muchas de las industrias de los países en vía de desarrollo. ¿Qué estamos esperando para desarrollar estas soluciones en Colombia? ¿Será que la ausencia de éstas beneficia a algunos pocos a costa de la creación y el desarrollo de las PYMEs?

miércoles, 9 de octubre de 2019

EL CAPITAL DE RIESGO COMO INSTRUMENTO PARA TRANSFORMAR LOS ECOSISTEMAS DE INNOVACIÓN EN MERCADOS EMERGENTES

Por: Fernando Cárdenas E.

Mientras que existe mucha evidencia del papel de los gestores de capital privado como catalizadores de los ecosistemas de innovación en países desarrollados, hay pocos estudios que analizan el rol de estos agentes en economías en desarrollo. En estas economías las instituciones formales (regulación y mercados) son deficientes y las informales (redes de contactos) son importantes. ¿Que papel juegan los fondos de capital de riesgo en la transformación de nuestros débiles ecosistemas de innovación? Será posible que los ayuden a transformar en sistemas productivos y fuertes? ¿Cómo interactúan con las multinacionales y corporaciones? ¿Cómo cambia su papel en el tiempo? 

Una reciente investigación de Suna, Chenb, Sunnyc y Chend muestra como las firmas de capital de riesgo juegan un papel esencial y proactivo en los mercados emergentes. Los autores llaman este rol “ingenieros del ecosistema” para dirigir los flujos de recursos y seleccionar emprendimientos, con el objetivo de favorecer la innovación en las regiones. La investigación concluye también que estos efectos positivos son aumentados por la presencia de compañías multinacionales en la región. Mientras que los beneficios de los fondos de capital en la innovación persisten e inclusive aumentan con el tiempo, los efectos de las corporaciones y multinacionales tienden a disminuir a medida que pasan los años.

¿Cómo se desarrollan y evolucionan los ecosistemas de innovación? 
  
En un sistema ecológico, un “ingeniero del ecosistema” es un organismo que tiene la habilidad de modular los flujos de recursos, y modificar y crear nuevos hábitats para otros organismos. Ejemplos de estos “ingenieros del ecosistema” son los castores que construyen represas en los ríos aumentando el numero y diversidad de otras especies que dependen del agua. En la investigación Suna, Chenb, Sunnyc y Chend argumentan que los gestores de capital de riesgo tienen un efecto similar sobre la evolución de los ecosistemas de innovación regionales. Hay bastante evidencia del papel que juegan estos gestores como catalizadores de la innovación, en los países desarrollados. Mediante el uso de capital paciente, incentivos financieros y acompañamiento a los emprendimientos, motivan a los emprendedores para que se enfoquen en modelos de negocio, productos y servicios innovadores. En estos países desarrollados esta actividad catalizadora es facilitada por un sistema legal fuerte, la protección a la propiedad intelectual y física, las instituciones económicas y los mercados eficientes, confiables y líquidos. También existen desarrolladas redes de profesionales e intermediarios como contadores, abogados, consultores, banqueros de inversión especializados en empresas en etapa temprana y en este tipo de transacciones e intervenciones. Sin embargo, en los mercados en vía de desarrollo las instituciones no son tan desarrolladas, los mercado no son eficientes y líquidos, los contratos y la propiedad intelectual no son tan fáciles de ejecutar y defender, y los agentes no son aun especializados en empresas en etapa temprana.  En este contexto, los gestores de capital de riesgo deben jugar un papel aun más proactivo. No son únicamente catalizadores, como en los mercados desarrollados. En los mercados en vía de desarrollo el papel debe ser de “ingenieros del ecosistema”. Esto implica cumplir dos funciones primordiales: 1. Dirigir los flujos de recursos, como capital financiero, capital gerencial y capital relacional e información. 2. Seleccionar y filtrar emprendimientos con alto potencial de crecimiento e innovación con el objetivo de mejorar la productividad y el desempeño de los emprendimientos en todo el ecosistema regional. Para realizar estas dos funciones, los inversionistas de capital de riesgo interactúan con grandes corporaciones y con empresas multinacionales en lo que se conoce como emprendimiento corporativo, complementando los esfuerzos para el desarrollo del ecosistema. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, los emprendimientos desarrollan sus propias tecnologías, productos y servicios, e innovadores modelos de negocio y terminan por convertirse en competidores de las grandes firmas y de las empresas multinacionales. Esta competencia reduce en el tiempo los efectos complementarios entre los gestores y las corporaciones sobre el ecosistema, haciendo que al final sean los gestores los que continúen con la responsabilidad de seguir desarrollando el ecosistema.

CONCLUSIONES

Del estudio anterior es fácil concluir varios temas centrales para el desarrollo de los ecosistemas de emprendimiento e innovación de nuestros países en vía de desarrollo. El primero es que es muy difícil desarrollar nuestro ecosistema sin una política publica clara que apoye el desarrollo de la industria de capital de riesgo. Segundo, si bien el creciente desarrollo del emprendimiento corporativo y de los fondos de capital de riesgo corporativos tiene un impacto positivo sobre la innovación y el emprendimiento en el corto y mediano plazo, el desarrollo de largo plazo de los ecosistemas termina siempre apoyado por la industria de fondos de capital independientes pues el efecto colaborativo entre emprendedores y corporativos disminuye en el tiempo hasta convertirse en competencia. Tercero, el apoyo de las políticas publicas para el desarrollo de la industria de capital de riesgo debe acompañarse de políticas e incentivos para desarrollar las competencias especificas en inversión y gestión de empresas en etapa temprana, de consultores, auditores, abogados, contadores y demás profesionales. Es claro que en el largo plazo, un  ecosistema robusto y productivo no se desarrolla únicamente con emprendimiento corporativo, ni con competencias y mentores corporativos, ni con profesionales e intermediarios tradicionales.  Se requiere una combinación de gestores independientes de capital de riesgo, de políticas publicas que apoyen la construcción de competencias especificas y de interacción en el corto plazo con los corporativos, pero con la conciencia de que esta interacción se torna complicada a medida que pasa el tiempo y el ecosistema madura.   
  

martes, 10 de septiembre de 2019

REGULAR EL PODER DOMINANTE DE LAS EMPRESAS DE TECNOLOGÍA PUEDE AFECTAR LA INNOVACIÓN?


Por: Fernando Cárdenas E.

Los modelos de negocios de muchas de las grandes empresas de tecnología tienen un componente que la legislación actual anti-monopolio no sabe manejar. Los efectos de red, es decir, los efectos que en el caso de las plataformas tecnológicas, hacen que la utilidad de los usuarios aumente con el aumento en otros usuarios o en complementos al servicio o producto. Estos efectos de red refuerzan la ventaja competitiva y en algunos casos pueden hacer que las plataformas alcancen niveles de participación de mercado muy elevados. Esto ha hecho que los grandes titanes de la tecnología hayan crecido mucho en comparación con el resto de las empresas en la economía y que su influencia llegue a ser desmedida a nivel del día a día de los usuarios.
¿Vale la pena regular el poder que han alcanzado estas empresas? ¿Seria justo? ¿Qué impacto podría tener esta intervención sobre la innovación?     

Un artículo del MIT Sloan Management Review analiza diferentes formas de prevenir monopolios sin afectar la innovación.

Google hoy en día tiene cerca del 80% de participación en el mercado de búsquedas,  alrededor del 65% en el mercado de browsers de navegación y casi 90% de los sistemas operativos móviles. Amazon supera el 30% de participación en el negocio de cloud hosting, mientras que cerca del 80% de los sistemas operativos de los computadores son de Microsoft.   

Con esta escala y poder de influencia, además de información, estas empresas se han convertido en cuasi-monopolios. ¿Deberían entonces ser de laguna manera reguladas?
Pero si son reguladas, esto podría afectar los incentivos de las empresas y los emprendimientos para innovar. El tema es mucho mas complejo que para el caso de las empresas tradicionales. El profesor de MIT John Van Reenen afirma que las entidades de regulación están mirando con cuidado este tema debido a que la dinámica de la economía ha cambiado radicalmente en los últimos años.

El surgimiento de las mega-empresas con modelos de plataforma como Google, Facebook y otros, ha hecho que debido a los efectos de red, estas empresas alcancen participaciones de mercado muy altas comparadas con empresas de sectores tradicionales. A su vez estas participaciones han permitido el acceso a grandes cantidades de información de los usuarios, que a su vez ayuda a que continúen dominando el mercado. El manejo de esta información es también fuente de preocupación por parte de las autoridades pues como en el caso de Facebook, ya hay antecedentes de uso indebido de ésta.
Sin embargo, regular estas mega empresas podría afectar la innovación.  El profesor emeritus de MIT, Richard Schmalensee, dice que los métodos tradicionales de regulación no funcionan para el caso de las firmas de tecnología y que pueden tener un efecto negativo sobre la innovación.  Los controles de precio no hacen sentido en estos casos y los intentos de partir las empresas tienen pocas probabilidades de generar los resultados esperados. Partir una compañía como Facebook en partes, puede dañar el modelo de negocios en el que el tamaño de la red es fundamental para cumplir la propuesta de valor a los usuarios, afectando a estos.

De todas maneras hay algún tipo de regulación antimonopolio que debe considerarse. Por ejemplo las decisiones relacionadas con fusiones y adquisiciones, según  Schmalensee, pueden servir para que las grandes compañías compren a las pequeñas que en el futuro podrían ser sus competidoras. Adquieren su tecnología y al mismo tiempo eliminan una amenaza competitiva en el futuro.
Una política antimonopolio en este sentido sería diferente de la actual para las empresas tradicionales. Normalmente estas políticas estudian el impacto de corto plazo sobre los precios y los consumidores. En este caso el análisis seria mas complejo, al investigar el potencial impacto futuro sobre los mismos. Un ejemplo de esto según Van Reenen seria la adquisición de Instagram por parte de Facebook. Este tipo de transacciones deberían llamar la atención de los reguladores. Para esto se necesitan complejos análisis de los efectos competitivos a futuro, en lugar de los análisis actuales sobre el efecto de corto plazo en los consumidores.

Si las fusiones y adquisiciones bloquean la competencia futura. Estas también pueden afectar negativamente la innovación. Por lo tanto una mejor regulación que evite estas transacciones tendría un efecto positivo sobre la innovación. Si por el contrario, pensamos en los incentivos que tienen los emprendedores para innovar y la expectativa de retorno de esas iniciativas. Si la regulación afecta excesivamente la posibilidad de que un emprendimiento sea comprado, esta podría afectar negativamente la innovación.

Como se puede deducir claramente, el tema no es simple. Una posible aproximación sería darle la carga de la prueba al empresario que adquiere al emprendimiento. Es decir, la empresa sería la que tendría que construir y defender el caso de que la adquisición beneficia al mercado, a los consumidores y a la innovación. Hoy son las autoridades las que tienen que comprobar lo contrario.   

Las autoridades en los Estados Unidos han sido más benevolentes con los gigantes tecnológicos, mientras que los reguladores en la Union Europea han sido más exigentes, llegando hasta multar a estas compañías por violación de las leyes anti monopolio o por afectar la privacidad de los usuarios.   
  
CONCLUSIONES

Los problemas anti monopolio de hoy son diferentes a los de las industrias tradicionales.

Las autoridades tienen un reto muy complicado para definir cuales son las normas y los niveles de intervención para proteger la competencia y los consumidores. Evaluar los efectos futuros de las fusiones y adquisiciones no es simple pero juega un papel determinante en el entorno de negocios. Sin embargo, es necesario ser muy cuidadosos en la intervención. Un exceso de regulación sobre las transacciones de este tipo puede afectar los incentivos de los emprendimientos para la innovación y podría ser injusta sobre la capacidad de las compañías para construir ventajas competitivas aprovechando los efectos de red. Poca intervención podría hacer que las grandes empresas tecnológicas eliminen su competencia futura y afecten a los usuarios.

La mayoría de las leyes antimonopolio se enfocan en evitar que las empresas alcanzan sus posiciones dominantes de forma inadecuada. Ahora será necesario que se tengan en cuenta no solo las practicas para alcanzar esta posición sino también garantizar que no utilizan esa posición en detrimento de los consumidores. Es por lo tanto fundamental que las autoridades desarrollen mejores herramientas para entender los efectos futuros de la competencia y su impacto sobre la innovación a diferencia de los análisis tradicionales sobre precio y sobre los rivales existentes. 



lunes, 12 de agosto de 2019

GOBIERNO CORPORATIVO Y PRODUCTIVIDAD DE LAS EMPRESAS EN LATINOAMÉRICA

Por: Fernando Cárdenas E.

Mucho se ha estudiado sobre la importancia de las buenas prácticas de gobierno corporativo y los resultados de las empresas. Algunas investigaciones se concentran en la estructura y dinámica de las juntas directivas, otros estudios prácticos como uno realizado por PWC muestran cuales son las mejores prácticas de gobierno que tienen impacto sobre los resultados empresariales. ¿Cuales son las evidencias sobre el impacto del gobierno corporativo en la productividad de las empresas latinoamericanas?  

Gompers, Ishii, and Metrick (GIM, 2003) estudian el impacto del gobierno corporativo en el desempeño de las empresas en Estados Unidos durante los 90s y encuentran que las acciones de las empresas con buenas prácticas en cuanto a derechos de los accionistas, son mas rentables. Dado este resultado, los proponentes del gobierno corporativo argumentan que hay evidencia entonces de que un buen gobierno corporativo tiene un efecto positivo sobre el desempeño de las empresas.   

Una corriente de la literatura considera las características de la junta directiva como determinantes importantes del gobierno corporativo: La independencia de la junta (Hermalin y Weisbach (1998, 2003)), la propiedad de acciones de los miembros de la junta (Bhagat, Carey y Elson (1999)), y si el CEO ocupa o no el puesto de Presidente de la junta directiva (Brickley, Coles y Jarrell (1997)). Algunos autores calculan un índice de gobierno corporativo que considera hasta 52 características como en el caso de Brown y Caylor. PWC propone las siguientes prácticas: 1. Participación de la junta en planeación y estrategia, 2. En gestión del riesgo, 3. En cultura y valores, 4. Medición y seguimiento a la gestión, 5. Decisiones de inversión, fusiones y adquisiciones, 6. Evaluación, compensación y planes de sucesión del equipo gerencial, 7. Información y comunicaciones; y 8. Estructura y Dinámica de la junta directiva.

Para el caso Latinoamericano hay un interesante estudio realizado por Sandra Gaitán, Hernán Herrera y Eduardo Pablo. Los dos primeros de la Universidad EAFIT y el último de Minnesota State University. Ellos investigan la relación entre el gobierno corporativo y la productividad de las empresas latinoamericanas listadas en bolsa. 

Después de tener en cuenta el país y su ambiente de negocios, el estudio analiza el efecto sobre la productividad de las empresas de: 1) el tamaño de la junta directiva, 2) su grado de independencia, 3) la dualidad de CEO y Presidente de la junta, 4) la diversidad de genero en la junta, y 5) el porcentaje de propiedad por parte de inversionistas institucionales. 
La investigación encuentra que hay una relación no lineal entre el tamaño de la junta directiva y la productividad de las empresas. Es decir, a medida que aumenta el numero de miembros de junta aumenta la productividad, pero este aumento se va reduciendo. Esto sugiere que hay un numero óptimo de miembros por encima del cual la productividad comienza a bajar. 

La relación entre la dualidad del CEO como presidente de la junta directiva y la productividad de las empresas no es estadísticamente significativa para el caso de Latinoamérica. 

Por otra parte, los efectos de tener miembros de junta independientes sobre la productividad son interesantes. En una primera instancia el estudio encuentra una relación negativa entre el porcentaje de miembros independientes y la productividad. Sin embargo, este efecto se vuelve positivo cuando hay altos niveles de propiedad de inversionistas institucionales. En forma general, la participación en la estructura accionaria de los inversionistas institucionales tiene un efecto positivo en la productividad empresarial. 

Una mayor proporción de mujeres en la junta directiva afecta la productividad de las empresas. Este resultado puede deberse a que el estudio no controla por la educación, experiencia o aversión al riesgo de las mujeres en relación con los hombres. 

Finalmente el estudio analiza la relación entre estas variables de gobierno corporativo y la productividad para países con diferentes niveles de facilidad para hacer negocios. En los países con políticas menos amigables para los negocios, la relación entre el gobierno corporativo y la productividad es más fuerte. 

CONCLUSIONES


Las prácticas de gobierno corporativo, la estructura y dinámica de las juntas directivas tienen un efecto importante sobre la productividad de las empresas en Latinoamérica.  Específicamente, el tamaño de la junta parece tener un nivel óptimo de miembros en relación con la productividad. La participación de inversionistas institucionales en la composición accionaria, una posible evidencia de monitoreo y seguimiento, muestra también un efecto positivo en la productividad. Esta presencia de inversionistas institucionales (monitoreo) hace que la participación de miembros externos en la junta sea positiva en relación con la productividad. Sin estos inversionistas los miembros externos afectan negativamente en lugar de positivamente el desempeño. El efecto de la dualidad del CEO como presidente de la junta parece no ser relevante aunque esa práctica no es tan común en nuestros países como en Estados unidos. El efecto de la participación  de las mujeres en las juntas sobre la productividad aun no es claro. Es necesario mayor investigación al respecto.  En todo caso la evidencia muestra que mientras menos amigable para los negocios es el entorno, más importante es el efecto del gobierno corporativo sobre el desempeño empresarial. Aun hay muchas cosas interesantes para profundizar y entender mejor cuales son las prácticas de gobierno corporativo y sus efectos en el desempeño, en especial a nivel de las pequeñas y medianas empresas. Por el momento tener juntas directivas con un numero adecuado de miembros e inversionistas calificados parecen ser un importante primer paso en nuestro anhelado camino hacia la productividad.   

miércoles, 10 de julio de 2019

Las 18 prácticas de gestión y el desempeño en las PYMEs


Por: Fernando Cárdenas E.

En el artículo del mes pasado hacíamos énfasis en la diferencia tan grande que existe entre el aumento de productividad de los países latino americanos y el de los países en desarrollo asiáticos. Las diferencias en productividad existen inclusive entre empresas del mismo sector dentro de un mismo país. Muchos estudios han tratado de explicar estas diferencias con la utilización de la tecnología y la inversión en investigación y desarrollo. Sin embargo, la tecnología explica solamente una parte de las diferencias en productividad, la otra parte es explicada por diferencias en la calidad de las prácticas gerenciales. ¿Cuales son las prácticas de gestión que explican estas diferencias en productividad?

En una interesante investigación, los profesores Nick Bloom de Stanford y John Van Reenen del London School of Economics, analizan 732 PYMEs de manufactura en diferentes países con el fin de determinar cuales son las practicas gerenciales que influyen en el desempeño de los negocios. A continuación resumo las conclusiones sobre estas practicas y comento nuestras experiencias sobre su aplicación en Colombia.

Cuando los autores analizaron las razones por las cuales las prácticas gerenciales cambian entre firmas y entre países, llegaron a la conclusión de que hay dos factores que parecen jugar un papel fundamental en su aplicación. 1. Los altos niveles de competencia están asociados a la aplicación de mejores practicas de gestión  y 2. Las empresas familiares que seleccionan  al primogénito como gerente de la empresa tienden a ser mal gestionadas.  Es importante aclarar que el problema de gestión no obedece a que las empresas sean familiares. De hecho los datos muestran que la combinación de empresas familiares con gerencia profesional parece tener un efecto ligeramente positivo sobre la utilización de buenas prácticas de gestión. 

En la investigación los autores definen 18 prácticas de gestión agrupadas en cuatro categorías: 1. Operaciones (3 prácticas), 2. Monitoreo (5 prácticas), 3. Objetivos (5 prácticas) y 4. Incentivos (5 prácticas).

1.     OPERACIONES

Las buenas prácticas de gestión en el área de operaciones se enfocan en el uso de técnicas de “lean manufacturing” o producción esbelta o ajustada, sistema originado en Japón que pretende minimizar los desperdicios sin sacrificar la productividad, haciendo obvio lo que agrega valor al cliente y reduciendo lo que no. El mejoramiento continuo de los procesos y las razones para la introducción de estas mejoras, también hacen parte de estas técnicas.

En nuestra experiencia en Colombia la mayoría de las PYMEs no conoce ni aplica técnicas modernas de manufactura. La planeación de la demanda, el manejo del inventario, la planeación de la producción y el mejoramiento de los procesos no están presentes en gran parte de las empresas. Muchos consultores confunden la importancia de conocer y mejorar los procesos con su extensa y monótona documentación. En nuestra opinión, el tema central en la gestión de las operaciones en las PYMEs no es documentar los procesos sino entenderlos muy bien y generar una cultura alrededor de su mejoramiento continuo.  

2.     MONITOREO

Las prácticas de monitoreo se enfocan en hacer seguimiento a la gestión de los empleados, analizar el desempeño de la empresa, definir mecanismos para revisar este desempeño, generar un dialogo constructivo alrededor de la revisión del desempeño, y asegurarse que existan consecuencias positivas y negativas sobre el cumplimiento esperado.

Estas labores en el caso de las PYMEs colombianas deberían empezar por la definición de estructuras de gobierno corporativo como la junta directiva y los comités de gestión. En nuestra experiencia son muy pocas las PYMEs en nuestro país que cuentan con juntas directivas bien estructuradas y con buenas prácticas. Pocas ponen en práctica mecanismos de coordinación como los comités gerenciales y los grupos primarios, y en caso de que estos existan, raras veces se cuenta con sistemas de información gerencial que permitan monitorear adecuadamente el desempeño general de las empresas, mucho menos el desempeño de las unidades de negocio y de los individuos. 

3.     OBJETIVOS

La sección de objetivos revisa si los objetivos son balanceados o exclusivamente financieros, que tan realistas son estos objetivos, que tan transparentes y simples son y la interconexión lógica y consistencia entre ellos a través de la organización.

En el caso colombiano, las PYMEs en general no cuentan con presupuestos mensuales que incluyan objetivos detallados de ventas y costos por línea, gastos de administración y ventas y mucho menos con presupuestos mensuales de los diferentes componentes del balance como los inventarios o el nivel de cuentas por pagar. Pocas empresas tienen cuadros de mando balanceados con indicadores combinados entre financieros y no financieros.  

4.     INCENTIVOS

El grupo de incentivos incluye los criterios de promoción de los empleados, la remuneración y las bonificaciones, cómo se actúa en relación con los empleados de pobre desempeño, el reconocimiento de la habilidad y del esfuerzo.   

En general en las PYMEs en Colombia no hay criterios de desempeño para aumentar los salarios de los empleados, ni para las promociones. Muy pocas empresas tienen bonificaciones ligadas al desempeño de la compañías y de sus empleados. En la mayoría de los casos no se ve una relación clara entre las habilidades y el esfuerzo de los individuos y la remuneración y promoción.   

CONCLUSIONES
La investigación de Bloom Van Reenen encuentra que las 18 prácticas de gestión agrupadas en las cuatro categorías de operaciones, monitoreo, objetivos e incentivos están fuertemente asociadas al desempeño de las PYMEs en términos de productividad, rentabilidad, crecimiento de las ventas y tasa de supervivencia. Los autores también encuentran gran variación en las prácticas de gestión entre los diferentes países. Pero más interesante aún es que dentro de un mismo país hay gran variación en la gestión con un gran número de empresas muy mal manejadas.  ¿Por qué existen estas empresas mal manejadas?  Por una combinación de poca competencia en el mercado de productos y por la práctica común de las empresas familiares de pasar el control a los primogénitos.
Si queremos que Colombia tenga aumentos significativos en productividad y que mejore el desempeño de sus empresas, es necesario que la política publica apunte con mayor énfasis y efectividad a la creación de ambientes competitivos y restrinja los poderes dominantes. Necesitamos además, capacitar a las empresas familiares para que utilicen estructuras y prácticas adecuadas de gobierno corporativo y de sucesión. Es necesario también apoyar y capacitar a los empresarios y a sus equipos en la adopción de las buenas prácticas de gestión descritas en el estudio mencionado en este articulo y desarrollar programas que ayuden a transferir capital gerencial para poder algún día mejorar la productividad y el desempeño de nuestras empresas y contribuir en forma importante al desarrollo económico del país.